En este artículo exploro lo que significa Yoga Nidra investigando la etimología y evolución de las palabras «Yoga» y «Nidra». He utilizado Wikipedia. Es un ejercicio de aprendizaje para mí; supone un viaje hacia el pasado, hasta aquellos distantes tiempos en los que empezamos a poner palabras a las cosas, como Adán en el Jardín del Edén, en base a nuestro entendimiento (básico, pero útil, profundo y fundacional) de la Naturaleza de las cosas.

Esas palabras agrupan significados y asociaciones que conectan en mi mente con las enseñanzas de Grandes Maestros, ya sean espirituales, filosóficos, o científicos. Me asombra contemplar cómo una palabra que significa «sueño» puede estar relacionada con otra palabra que significa «rostro», así como con una tercera que significa «curso o recorrido». ¿Qué había en las mentes de nuestros antepasados para producir esas asociaciones? ¿Qué percepción útil de la naturaleza de las cosas producía esa constelación de significados? ¿Qué se asoma como una invitación a descubrir la Naturaleza Profunda y básica de algunas cosas que, en mi vida diaria, pasaban desapercibidas?

No he escrito un artículo académico ni pragmático acerca del significado o definición técnicos de «Yoga Nidra». Ni siquiera he escrito un artículo ortodoxo acerca del origen tántrico de la práctica y su desarrollo posterior en los años 50. No te listo los beneficios (demostrados científicamente) de la práctica de Yoga Nidra.

He cogido la lupa de Sherlock Holmes y he buscado pistas, tratando de resolver el misterio de «qué significa Yoga Nidra». Quizá, como a mí, el misterio te suscite más preguntas que te ofrezca respuestas concretas. Si se despierta tu curiosidad, es que tu alma necesita aprender algo. Eso es Yoga.

Antes de comenzar a estudiar Yoga Nidra, mis asociaciones con el Yoga eran deporte, filosofía oriental, equilibrio cuerpo-mente, y algún que otro chakra danzando por ahí, pero realmente no sabía mucho más.

Las imágenes en mi mente eran esterillas, mallas, gimnasios y cuentas de instagram.

Cuando me encontré buceando en qué significa Yoga Nidra, se abrió un nuevo mundo para mí.

Wikipedia nos dice que el significado original de la palabra yoga es “colocar el yugo [a dos bueyes, para unirlos], concentrar la mente, absorberse en meditación, recordar, unir, conectar, otorgar, etc.”

La riqueza de significados de la palabra yoga se va mostrando como se muestran los pétalos de una flor, uno por uno.

El significado de Yoga, comenzando por “unión”, incluye una invitación a conectar lo desconectado, a concentrar lo que está disperso, y a completar lo que está incompleto. Es el camino hacia la realización de algo irrealizado.

Pensamos en una persona completa como una persona realizada. En español decimos que una persona está “bien amueblada”, y en inglés decimos “well put together” (muy unida, junta). La idea es que una persona se construye y se ensambla, algo parecido a ensamblar un mueble del IKEA.

Los significados de yoga engloban todos los tipos de unión. Hay un aspecto de reparación, de vuelta a un estado natural de armonía y cierta perfección original. Una vuelta al Jardín del Edén.

El objetivo del Yoga es redescubrir nuestra Naturaleza Original y vivir de acuerdo a ella. Esa es la reparación, y no se me ocurre objetivo más noble en la vida.

Yoga es yugo.

En Wikipedia, buscando aprender qué significa Yoga Nidra, descubrimos que el verbo yuj, es un cognado de la misma raíz indoeuropea de los términos castellanos yugo y conyugal.

Un yugo es una carga, una limitación, y al mismo tiempo es algo que une.

Se le pone un yugo a los bueyes para unirlos. Los novios pasan a ser conyuges: comparten un yugo que es al mismo tiempo una limitación y una unión. El yugo habla de restricción, con el objetivo de unir diversas fuerzas en una misma dirección. Eso abre nuevas posibilidades. Es crecimiento.

La promesa del yoga va ligada a asumir un yugo, y asumir un yugo significa someterse a algo, ponerse por debajo, servir y obedecer, igual que un buey obedece a su yugo y un conyuge se somete a sus votos.

Obedecer a un yugo implica dejar algunas cosas atrás, pagar un precio: hacer un sacrificio voluntario para obtener un bien mayor. No hay atajos, hacks, o cinco sencillos pasos. Es declarar que la unión es tu prioridad, y que estás dispuesto a dejar cosas atrás. Las cosas que hay que dejar atrás son aquellas que te impidan alcanzar la unión. Son las partes «rotas» o «separadas» de nosotros mismos.

Muchos de nosotros sentimos un yugo encima. Muchos, también, sentimos cercanas esas partes rotas de nosotros mismos. Sufrimos. Cargamos con cosas desde hace mucho tiempo, o nos echamos el mundo a las espaldas. A veces se nos hace pesado vivir. Hablar de cargar con un yugo no es hablar de un concepto ajeno a nuestra experiencia del día a día.

Y me acuerdo, hablando de llevar yugos a cuestas, de las palabras de Jesús, uno de los Grandes Maestros:

«Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga»

Mateo 11:29

Jesús habla de que existe un yugo (o un yoga) que ofrece descanso para el alma. Es un sacrificio fácil de hacer, ligero de llevar. ¿Cuál es la receta? Dice: «lleva mi lo que te une a mí (mi yugo), sobre ti.»

El texto, además, nos ofrece una receta a seguir para lograr ese prometido descanso: “aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”.

El sacrificio de este yoga parece consistir en, por un lado, una unión con Él. Lo leo como un «No vayas por tu cuenta. Sigue un ideal, aspira a cierta perfección». Hay que unirse a algo más elevado que el nivel en el que estamos. Cuanto más elevado el ideal, más apuntamos hacia el cielo.

Y por otro lado, al mismo tiempo que aspiramos al más alto ideal posible, ponernos constantemente en posición de aprendizaje, en ser mansos y humildes. Cada día es la casilla de salida, con algo nuevo que aprender. Esto es ser manso y humilde. Y da cierta paz saber que no sabemos nada y que nunca nuestra mente finita podrá tener todas las respuestas. La paz que da el no tener que saberlo todo es un yugo fácil de llevar.

Socrates vivía desde su “solo sé que no sé nada”. El maestro Zen nos invita a cultivar una “mente de principiante”. Ese es un sacrificio: dejar atrás lo que uno cree que sabe y mirar el mundo con nuevos ojos, siempre aprendiendo, siempre renovando.

Dejar atrás arrogancias, tener opiniones para todo, ver las cosas solo desde un solo punto de vista… todo aquello que interfiera con el desarrollo de mi actitud de mansedumbre y humildad es un impedimento. La invitación es liberarnos de esas partes de nosotros. Tampoco nos estaban ofreciendo nada nuevo.

Otro Gran Maestro, Jordan Peterson, dice que una de sus Reglas Para La Vida es “asumir que la persona a la que estás escuchando puede saber algo que tú ignoras«. Socrates, Jesucristo y Jordan Peterson apuntan hacia algo en común: la actitud correcta es la del constante aprendizaje, asumiendo que no sabemos nada. Verlo todo con nuevos ojos. Es casi heróico.

Encuentro elegancia e inteligencia en vivir recolocándome siempre en una posición de ignorancia voluntariamente elegida. No es decir que soy estúpido o incapaz, sino que reconozco que mi mejor apuesta es asumir que no sé nada y volver a renovar mis ojos cada día, y así cada día aprendo más.

Sísifo no era un yogui.

Cuando pienso en el yugo de mis opiniones y lo que “creo que sé”, pienso en Sísifo: levantando el peso del mundo todos los días, cuesta arriba, tan solo para levantarse al día siguiente y darse cuenta de que tiene que hacerlo todo de nuevo.

Es para volverse loco y muchos lo hacemos.

Todos los días 60.000 pensamientos reciclados se repiten en mi mente, convirtiendo cada nueva vuelta de 24 horas en una repetición un poco más anquilosada del día anterior. Quizá algunos elementos anecdóticos colorean un poco la experiencia, pero el grueso se va acumulando como polvo y lodo en el fondo de mí.

Es un yugo pesado identificarse con “mi vida”, con los contenidos de mi mente y mis días. El Mundo es una carga, y hablamos de «llevar el mundo a cuestas» o «un peso sobre los hombros». «Arrimamos el hombro» y «agachamos cabeza». Cargamos con incertidumbres, heridas del pasado, opiniones, problemas o situaciones a resolver que nos esperan cada mañana cuando abrimos los ojos a un nuevo día.

Algunos aprendemos a camuflarlo, otros a medicarlo, otros a distraerlo, y muchos aprendemos a convencernos de que nos va fantástico, aunque si nos sentaran diez minutos en una sala de espera sin nada que leer ni un teléfono móvil que mirar, nos sentiríamos extremadamente inquietos.

Nos cuesta estar con nosotros mismos parados, en silencio, sin hacer nada, porque empezamos a ver cómo nuestra mente nos está volviendo locos. Al menos, si estamos ahí fuera cargando con el mundo, tenemos algo que hacer. Aunque sea una pesada carga, parece más viable que mirar hacia adentro y enfrentarse a la oscuridad del alma.

Muchos vivimos como Sísifo: en constante estado de esfuerzo máximo, cargando con una roca antigua, aburrida y pesada. Agachando cabeza. Al pobre Sísifo le diagnosticaríamos “estrés” y, posiblemente, depresión. Él sabe que su esfuerzo no le está llevando a ningún otro lugar. Que su vida es esto, y ya está. Para siempre.

Es un pensamiento aterrador, pero muchos hemos tenido este pensamiento, este ¿y ahora, qué?. ¿Es esta mi vida? Ya que lo he conseguido todo, o perdido todo, o suficiente…¿qué? Estamos estancados. Metidos en la rueda.

¿Qué significa Yoga Nidra? 

Suelta la roca. Cambia tu vida. Sal de la rueda.

Fantástico anti-estrés. La posibilidad de una vida nueva.

Hace poco un ángel me regaló un libro sobre cómo los humanos internalizamos el trauma. Un trauma se puede formar por una experiencia intensa y momentánea, como el 11 de Septiembre o un accidente de coche. Otras veces, es una situación de estrés prolongada durante largos períodos de tiempo. Sísifo vivía en un constante estado de alarma. 

Podemos traumatizarnos como personas individuales, pero también como sociedad. Normalizar lo que no es normal y pasárselo a las siguientes generaciones es perder el yoga a ritmo exponencial.

A veces, el mundo va y se rompe sin avisar. Sísifo se queda sin trabajo, le deja la mujer, o simplemente no puede más con el peso del mundo y la piedra cae montaña abajo. Otras veces el mundo es esta carga lenta y pesada que nos va dejando sin aliento poco a poco. ¿Quién no ha perdido los papeles cuando su mundo da un cambio inesperado, o cuando llega ese día en el que ya “no puede más”?

Al investigar qué significa Yoga Nidra, vemos que el significado de la palabra Yoga propone unir esas roturas estructurales en nuestra mente, en nuestra percepción del mundo, y en todos los aspectos de la vida que puedan estar rotos.

Es parte de la experiencia humana el romperse de cuando en cuando. Es en estos momentos cuando se presenta una invitación a la renovación: descanso para nuestras almas. Quizá dejar atrás antiguos yugos. Estos momentos de rotura, son oportunidades para el encuentro con aquellas partes de nosotros que necesitaban reintegrarse.

Antes de pasar al significado de la palabra Nidra, un resumen de lo que hemos aprendido acerca de «qué significa Yoga Nidra:» en el yoga hay una promesa de unión y reparación, unida al sacrificio requerido para aprender, que es practicar humildad, mansedumbre, y ponerse cada día en contacto con aquello que aún no sabemos, viviendo desde el “no saber”.

Es un proceso de renovación constante que ofrece descanso para nuestros sufrimientos y reparación para nuestras almas. Es un camino y una práctica.

Y hablando de descanso… ¿Qué significa Nidra?

La palbra Nidra significa, por un lado, el sueño para dormir y descansar…Y por otro lado el mundo onírico, la experiencia de soñar.

Si Wikipedia nos da una fiesta con la palabra Yoga, cuando nos aventuramos en los orígenes y posterior evolución de la palabra Nidra, entramos en un universo fascinante y, al mismo tiempo, algo oscuro, misterioso y desconocido.

Los primeros significados asociados a la palabra Nidra son “lo que está por debajo”, y “por detrás”.

Una palabra relacionada con nidra, nether, se extiende por muchísimas lenguas creando un collage de significados alrededor de lo que está por debajo, por detrás, y por dentro. Es el inframundo.

La palabra nidra codifica la experiencia del sueño como un mundo que existe por debajo de la realidad, pero que también es anterior a ella. Es un mundo situado en lo más oscuro y profundo del Ser. Oscuro, profundo e intangible, pero no por ello menos real.

Cuando hablamos de “realizar nuestros sueños”, ¿qué ocurre primero, el sueño o la “realización”? ¿Sería concevible que el mundo de los sueños fuera el origen lo que llamamos “realidad” cuando estamos despiertos?

Lo intangible como origen de lo tangible.

Esta premisa aparece en múltiples explicaciones de la creación del mundo. Fue cierto para el Dios judeocristiano, quien creó el mundo desde el vacío y la oscuridad.

Fue cierto para dioses anteriores. En Mesopotamia y Egipto, los dioses crearon el mundo o bien desde el vacío, o bien adentrándose voluntariamente en la oscuridad y conquistándola.

Platón argumentó que nuestro día a día era el mero reflejo de un lugar oscuro. En su cueva de lo intangible residían las formas perfectas y eternas de todo lo transitorio y fugaz que vemos en nuestro mundo “real”. Jung se referiría a estas formas como arquetipos: los bloques básicos en los que fundamentamos la construcción de nuestra realidad. Estos arquetipos construyen narrativas, son el origen de nuestra mitología, tanto personal como colectiva.

Entender las formas perfectas en el mundo de los sueños nos permite entender las historias de nuestra vida y nuestro lugar en el mundo. Poniendo orden allí, ponemos orden fuera.

Algo hay en la oscuridad que es requisito para que podamos ver la luz. Frodo se tuvo que adentrar en la oscuridad de Mordor para devolver la luz al mundo, y es una historia común en mitología: Luke también entró en la cueva para hacerse Jedi.

Lo que sigue su curso

Continúo mi investigación de significados de la palabra «nidra». Siguiendo otra de las rutas de sus orígenes, acabo en el territorio de la palabra “drem”, que significa circuito, pista, o camino. También se relaciona con la palabra “run” (correr).

De “drem”, por ejemplo, el hipo-dromo. En inglés dicen que las cosas “run their course”. Las cosas tienen un circuito que correr o un camino que seguir. Hay una idea de «dejar hacer», de permitir. 

En la práctica de Yoga Nidra dejamos que las cosas sigan su curso. Nos ponemos al servicio de la sabiduría de nuestros sistemas internos, más antiguos y sabios que las ideas y opiniones con las que funcionamos habitualmente en el día a día.

La posibilidad de renovación y aprendizaje está en dejar que las cosas sigan su curso y se coloquen en su sitio natural. Esto implica aprender a ser un observador ecuánime, que no interviene, simplemente presta atención.

 

Es eficiente y sabio reparar algo en el mundo interior…

… antes de que se manifieste en el exterior con toda la fuerza de lo tangible.

¿Por qué esperar a que un problema se presente en el mundo tangible, cuando podríamos acceder a la oscuridad de sus orígenes, y resolverlo allí?

Para aquellos que entendían cómo funciona la psique en tiempos ya olvidados, ésta era la foma correcta de enfrentar problemas: mirar dentro de uno mismo, volver la mirada hacia adentro.

En Yoga Nidra se trabaja en capas cada vez más profundas del ser. Desde allí, con las puertas de la conciencia abiertas de par en par, nuestras cargas ocultas (o samskaras) salen de nuestro sistema. No es un mecanismo muy distinto del de una confesión o una productiva sesión de terapia, en las que se dan las condiciones para que se liberen viejas cargas, o se vean las cosas desde una nueva perspectiva.

La receta es sencilla, que no fácil: prestar atención, aprender, ser humilde, no intervenir y dejar que todo siga su curso hasta encontrar su lugar.

En un tiempo en el que se promociona cambiar el mundo y tener un impacto ahí fuera, Yoga Nidra invita a renovar el mundo más real que tenemos (el interior) y dejar que el trabajo que hacemos dentro se vaya manifiestando fuera.

Y en este espíritu, encuentro otros dos palabras que evolucionaron a partir de «nidra»: la palabra irlandesa “rostro” y la eslava “core” (lo que está dentro y es esencial). Lo de fuera, el rostro, de la mano de lo interno, el “core”. Se puede conocer mucho del interior de una persona por su rostro.

El mundo intermedio entre lo oculto y lo manifiesto.

Uno de los significados de Nidra está relacionado con ese estado intermedio de la mente, con ese mundo entre dos mundos en el que uno no está ni dormido ni despierto.

Es el alba o el atardecer. La luz crea formas confusas. Es un momento de transición lleno de misterios. Este es el territorio donde trabaja el Yoga Nidra en su forma más práctica. Aquí ocurre la magia.

Muchos artistas encuentran en ese estado intermedio sus ideas y visiones. Es el vecindario de místicos, poetas y chamanes. Cuando la mente no está sometida a sus patrones de pensamiento reciclados, las puertas de la percepción se abren y el mundo de los sueños nos regala una visión original sin filtros de por medio. Como aún estamos conscientes y no del todo dormidos, somos capaces de capturar la idea en su estado puro.

Pura creatividad, pura innovación. Mensajes desde el otro mundo.

En la Biblia existen muchas referencias a mensajes de Dios o visiones que llegan al anochecer o durante las horas de sueño. Arjuna pidió la asistencia de Krishna en su hora más oscura, cuando la batalla del mundo se detuvo. Jesús, la Luz Del Mundo, nace en medio de la noche más oscura y larga del año, mientras todo el mundo dormía.

Es un favorito de los dioses el entregar mensajes cuando la mente no está enfocada en eso que llamamos “el mundo real”, cuando estamos durmiendo. Con Yoga Nidra, aprendemos a trabajar en ese espacio.

Como conclusión

En el nivel más resumido de la definición que haría, tras haber paseado por tantas palabras y significados, diría que:

Yoga Nidra es una práctica que utiliza el estado intermedio entre el sueño y la vigilia como espacio terapéutico y espiritual, para alcanzar unión y reparación en nuestra vida.

Ya sea que lo utilices como una herramienta, o que te invite a un camino más comprometido, espero que este safari etimológico por el significado de «Yoga Nidra» sea positivo en tu camino, fomente tu curiosidad y aprendizaje, y principalmente te anime a la práctica.